¿Qué es UGC? Empieza por un vídeo que seguro que has visto. Una chica en el baño, demasiado temprano, con un sérum en la mano, diciendo «vale, yo era escéptica». El sonido es del móvil. La luz, de la ventana. Ni logo, ni eslogan, ni una voz en off que te diga «pídelo hoy». Y aun así te paras, porque parece algo que te habría mandado una amiga por WhatsApp.
Eso es UGC. Y probablemente es el anuncio más eficaz que has pasado con el dedo hoy.
- Significado: UGC son las siglas de user-generated content, contenido generado por usuarios. Fotos, vídeos y reseñas hechas por gente normal y no por una agencia, que las marcas usan en su marketing.
- Dos tipos: contenido real y espontáneo de clientes, y contenido por encargo de creadores UGC pagados que parece igual de real. Cuando una marca dice hoy «necesitamos UGC», casi siempre habla del segundo.
- Por qué funciona: se ve como una recomendación y no como publicidad, así que suele rendir mejor como anuncio en TikTok, Meta y Snapchat.
- Cuánto cuesta: no hay una tarifa oficial en España; el precio depende del tipo de vídeo, la experiencia del creador y los derechos de uso. Si lo quieres para anuncios pagados, sube.
- Las normas: el contenido pagado se tiene que identificar como publicidad, con «publi» o «publicidad» al principio y bien visible.
Empezamos por la palabra.
UGC significado: tres letras, dos acepciones
UGC tiene un pequeño problema de identidad. En origen significaba justo lo que dice: contenido hecho por usuarios. Una clienta que deja una reseña, etiqueta a la tienda en una story o graba el unboxing de su pedido porque de verdad le ha hecho ilusión. Voluntario, gratis, auténtico.
Luego los de marketing se dieron cuenta de que ese contenido funcionaba mejor que lo que pagaban a las agencias. Y, como buenos marketeros, empezaron a encargarlo.
Hoy, cuando una marca dice «necesitamos UGC», casi siempre se refiere a la otra versión: vídeos y fotos hechos por encargo de un creador UGC, grabados para parecer contenido de cliente, pero pagados por la marca y usados como anuncio. Las dos cosas se llaman UGC. La versión de pago es la que ha creado una profesión, y es el motivo por el que casi todo el mundo busca el término.
Lo que tienen en común es la estética. El UGC no debe parecer un spot pulido. Debe parecer algo que ha subido una persona real. El día que parece un anuncio, deja de funcionar.
Qué es contenido UGC y qué cuenta como tal
Más cosas de las que crees. Todo esto es contenido UGC:
Reseñas y valoraciones. La forma más antigua, y todavía por la que pasan más decisiones de compra.
Fotos y vídeos de clientes. Alguien que etiqueta a la marca en una story, graba cómo abre el paquete o enseña el resultado tras tres semanas de uso.
Vídeos por encargo. Grabados por un creador UGC con un brief y un pago, pero con el mismo tono cotidiano que el contenido de un cliente.
Comentarios, posts e hilos. El texto también cuenta, aunque lo que acaba en el presupuesto de anuncios casi siempre es vídeo.
Lo común es sencillo: lo ha hecho alguien de fuera del departamento de marketing de la marca, y se nota.
Creador UGC, influencer, creador de contenido: ¿en qué se diferencian?
Se confunden constantemente, también entre gente del sector. La diferencia es bastante simple y depende de qué estás pagando.
Una influencer vende alcance. Tiene seguidores, tú pagas por llegar a ellos, y el contenido se queda en su cuenta. El precio sigue a su número de seguidores.
Una creadora UGC vende contenido. No necesita ni un solo seguidor. Graba el vídeo, entrega el archivo y tú decides dónde se ve. Normalmente, en tus propios anuncios.
Creador de contenido es el paraguas que cubre a las dos, más a todo el que publica en su cuenta sin cobrar por ello. Qué le conviene a cada marca lo comparamos en UGC vs influencers.
En la práctica los papeles se mezclan. Muchas creadoras hacen las dos cosas, y las marcas más listas las combinan: la creadora publica en su cuenta y la marca lanza ese mismo vídeo como anuncio desde el perfil de ella. Meta lo llama partnership ads, TikTok lo llama Spark Ads y el sector lo llamó whitelisting durante años.
¿Por qué nos fiamos más de una desconocida en el baño que de una agencia?
Porque siempre lo hemos hecho. El estudio global de Nielsen sobre confianza en la publicidad es casi incómodo para el sector: el 92 % de los consumidores decía fiarse de las recomendaciones de amigos y familia, y el 70 % de las opiniones de otros consumidores en internet. La publicidad tradicional quedaba muy por detrás de ambas. El estudio tiene sus años, pero nada en cómo hacemos scroll hoy indica que el orden haya cambiado.
En España se ve también en la compra: según el Estudio de Redes Sociales 2025 de IAB Spain, el 48 % de los usuarios consulta las redes antes de comprar y el 44 % reconoce que el contenido que vio en ellas influyó en su decisión final.
El UGC toma prestada esa confianza. Una persona con el producto en la mano explicando por qué le funciona llega a un sitio al que no llega una producción de estudio. No porque el spot sea malo, sino porque sabemos perfectamente lo que es.
Luego están las razones prácticas, que son las que de verdad mueven presupuestos. El UGC rinde bien como anuncio en Meta, TikTok y Snapchat, donde compite con publicaciones normales en el feed. Es más barato y rápido de producir que un spot. Y escala como un spot nunca lo hará: un rodaje te da un archivo. Diez creadores que entregan tres vídeos al mes cada uno te dan treinta anuncios nuevos para probar, cada uno con su cara, su enfoque y su público. Nueve fallan. El décimo paga todos los demás.
Vídeos UGC y otros formatos
La mayoría del UGC son vídeos UGC. Cortos, en vertical, de 15 a 45 segundos. Unboxings. Demostraciones. Antes y después. «Un día conmigo». La primera reacción sincera, que es el género al que pertenece nuestra chica del sérum. Lo que decide si un vídeo vende casi nunca es la cámara. Es la estructura: qué pasa en los dos primeros segundos y si hay un motivo para comprar cuando termina.
Las fotos UGC están infravaloradas. El producto en la encimera de la cocina, en el bolso, con luz natural, no sobre fondo blanco. Las tiendas online las usan en fichas de producto, newsletters y anuncios, y un lote de veinte fotos puede cubrir un año entero por una fracción de lo que cuesta un fotógrafo con estudio.
Los anuncios UGC son lo que pasa cuando la marca coge el vídeo y paga por enseñárselo a gente que nunca ha oído hablar de la creadora. Es el uso más habitual hoy, y es donde está el dinero para la mayoría de creadores. También es la razón por la que la cesión de derechos importa tanto; lo explicamos a fondo en cesión de derechos de imagen en UGC.
Y luego están partnership ads y Spark Ads, donde el anuncio sale desde el perfil de la creadora y no desde el de la marca. Su nombre, su foto, sus seguidores comentando. Parece una publicación normal porque técnicamente lo es. Los resultados suelen ser mejores y el precio más alto, justo por eso.
¿Cuánto cuesta el UGC?
Pregunta a tres personas y tendrás tres respuestas. Las tres son correctas.
Precio fijo por entrega. La creadora cobra una cantidad pactada por un número pactado de vídeos en un plazo. Sencillo, previsible, y la marca paga lo mismo por el vídeo que no funcionó que por el que vendió.
Comisión por venta. La creadora se lleva un porcentaje de las ventas que genera su contenido, medidas con un enlace rastreable. La marca apenas asume riesgo. La creadora no tiene techo cuando un vídeo pega. El modelo exige algo que sorprendentemente muchas marcas no tienen: poder atribuir de verdad la venta a la creadora.
Retainer o cuota mensual. Un importe fijo al mes por un número fijo de entregas aprobadas, a menudo con comisión o bonus encima. Es el modelo para colaboraciones que van a durar, con creadores que entregan con regularidad.
La mayoría de marcas acaba combinando (los modelos, uno por uno, en cómo pagar a creadores UGC). En cuanto a precio, no hay datos públicos independientes para España: las cifras que circulan las publican casi siempre agencias y plataformas que venden UGC. Qué pesa en el precio de cada tipo de pieza está en cuánto cobra un creador UGC.
Sea cual sea el modelo, hay una variable que pesa más que ninguna, y de la que los creadores nuevos casi nunca hablan: la cesión de derechos. ¿El vídeo es para publicaciones orgánicas o para anuncios pagados? ¿Treinta días o un año? ¿Desde la cuenta de la marca o desde la de la creadora? Un vídeo que va a correr seis meses como anuncio pagado desde el perfil de la creadora no es la misma entrega que una publicación orgánica, aunque el archivo sea idéntico. Cuanto más amplio el uso, más alto el precio. Y todo eso tiene que estar por escrito antes de la primera entrega.
UGC marketing en España: el mercado ahora mismo
El UGC marketing en España ha pasado de ser algo que hacían unas pocas agencias a una partida fija en el presupuesto de anuncios de cada vez más tiendas online. El público está ahí: el 86 % de los internautas de 12 a 74 años usa redes sociales, según IAB Spain, con WhatsApp, Instagram y YouTube a la cabeza.
Lo que marca el mercado español ahora es el desajuste. La demanda de las marcas crece más rápido que el número de creadores que entregan bien. Para una creadora, eso significa que todavía es fácil entrar. Para una marca, que las buenas se llenan pronto.
Y luego está el idioma. Un vídeo que suena a tu vecina de Valencia gana en un feed español tanto al anuncio pulido como al vídeo americano doblado. Un «tía, esto es otro nivel» dicho en un baño de verdad hace cosas que ninguna traducción consigue.
La idea no es tener UGC. La idea es tener UGC que suene a alguien de aquí que de verdad usa el producto.
¿Dónde encuentras creadores UGC?
Las marcas han tenido dos opciones durante mucho tiempo, y las dos tienen pega.
Puedes buscarlos tú. Hacer scroll en TikTok e Instagram, mandar mensajes, cerrar el brief, enviar producto, redactar el contrato, recibir la factura, pagar. Multiplícalo por diez creadores. Es lo más barato en euros y lo más caro en horas, y no sabes quién hace contenido que vende hasta que ya has pagado a todos.
Puedes contratar una agencia. La agencia lo hace todo. Tú pagas porque se haga, venda o no venda el contenido, y el precio refleja que entre tú y la creadora hay alguien más cobrando un sueldo.
La tercera vía es un marketplace. Publicas un programa con brief, modelo de pago y productos. Los creadores se apuntan. Condiciones, derechos, envío de producto y pagos vienen integrados, así que te ahorras diez contratos distintos. En Attribyte empezar es gratis, sin cuota mensual, y puedes elegir pagar por resultados para que los creadores cobren a medida que su contenido vende. Lo que cambia frente a las otras dos vías es lo que ves antes de elegir: el portfolio, las cuentas conectadas de la creadora en TikTok, Instagram y Snapchat, y lo que ha conseguido antes. Y con la campaña en marcha, ves qué creadora y qué vídeo están generando ventas, no solo que las ventas han subido. El proceso completo, con checklist, está en cómo encontrar creadores UGC.
¿Quieres ser creador UGC?
No necesitas seguidores. Necesitas un móvil con una cámara decente, dos o tres vídeos de ejemplo de productos que uses de verdad y encargos encontrados por los mismos canales que usan las marcas. Grábalo en castellano. Y trátalo como una actividad profesional desde el día que te da ingresos, no desde el día que te escribe Hacienda. Qué implica el trabajo, paso a paso, está en qué es un creador UGC.
El capítulo aburrido que te ahorra líos
Dos cosas que tienes que tener claras en España, estés en el lado de la mesa que estés. Ninguna es divertida. Las dos salen más baratas antes que después.
Identificar la publicidad. El nuevo Código de Conducta sobre publicidad a través de influencers, impulsado por la aea, Autocontrol e IAB Spain, está en vigor desde el 1 de octubre de 2025. Según el análisis de Cuatrecasas, pide indicaciones claras como «publicidad», «publi», «en colaboración con» o «patrocinado por», al principio del mensaje y a la vista, no escondidas entre hashtags ni detrás de un «ver más». Términos como «colab» o «sponso» no valen. Si el vídeo corre como anuncio desde la cuenta publicitaria de la marca, la plataforma ya lo etiqueta. Si va como publicación en el perfil de la creadora, la identificación tiene que ir en la propia publicación. Mételo en el brief y listo.
Derechos. El UGC orgánico de clientes no se puede usar en anuncios sin permiso, por bonita que sea la foto. El UGC por encargo viene con una cesión de derechos pactada. Sin un acuerdo por escrito, ninguna de las partes tiene nada a lo que agarrarse el día que haya un desacuerdo, y ese día llega más a menudo de lo que parece.
La gran pregunta: ¿vende de verdad?
Esta es la situación en la que acaban casi todas las marcas tras un par de meses con UGC. Tienen diez vídeos de cinco creadores funcionando en Meta, TikTok y Snapchat. Las ventas han subido. Todos contentos. Y nadie sabe decir qué vídeo fue.
Las plataformas de anuncios no ayudan. Meta, TikTok y Snapchat reportan cada una sus cifras, con sus propias ventanas de atribución, y las tres se atribuyen encantadas la misma venta. Si sumas lo que dicen haber generado, te sale bastante más de lo que realmente pasó por caja. Entonces el presupuesto va a lo que da buena espina, y a los creadores se les paga según quién fue más simpático por mensaje.
La solución no es complicada, pero hay que hacerla. Dale a cada creador y a cada pieza su propio enlace rastreable. Mide las ventas en tu tienda, no en la plataforma de anuncios. Así ves negro sobre blanco qué vídeo convierte. El método completo está en cómo medir las ventas del UGC.
Para eso está hecho Attribyte. Cuando se aprueba un vídeo, recibe su propio enlace, que lo sigue allá donde acabe: en la publicación de la creadora en TikTok, en su bio, en el anuncio de la marca en Meta o Snapchat, o en un Spark Ad lanzado desde su perfil. Las ventas se miden en la tienda Shopify de la marca con atribución last-click a 7 días, así que es la cifra de la tienda y no la de la plataforma. La marca ve ventas, ROAS y conversión por creador y por vídeo, en orgánico y en pago, y puede hacer tres cosas que antes eran a ojo: poner el presupuesto en lo que vende, pagar a los creadores por lo que de verdad generan y pedir más de lo que funciona. La creadora ve lo mismo desde su lado, y cobra automáticamente.
Esa es la diferencia entre usar UGC y saber que te sale rentable.
Entonces, ¿qué es UGC?
Es publicidad que funciona porque no parece publicidad. Es una profesión que hace cinco años casi no existía. Es la razón por la que una chica en su baño a las siete de la mañana vende más sérum que una agencia con un presupuesto de seis cifras.
Y para marcas y creadores en España, todavía es pronto. El mercado crece, los buenos creadores son pocos y el contenido en castellano de aquí tiene una ventaja que ninguna traducción alcanza. Los que ganen no serán los que hagan más UGC. Serán los que sepan qué UGC vendió, y hagan más de eso.
Preguntas frecuentes
¿Qué significa UGC?
UGC son las siglas en inglés de user-generated content, contenido generado por usuarios. Se usa tanto para el contenido que los clientes crean por su cuenta como para el que las marcas encargan a creadores UGC para su propio marketing.
¿Qué es el contenido UGC en marketing?
Vídeos cortos y fotos grabados con el móvil que parecen la publicación de un cliente real, y que la marca usa como anuncio, en la ficha de producto o en el email. Hoy la mayoría se encarga a creadores pagados en vez de recogerse de clientes.
¿En qué se diferencia el UGC del marketing de influencers?
A la influencer se le paga por alcance y publica en su cuenta. El UGC va del contenido: la marca paga por el vídeo y lo distribuye ella, normalmente como anuncio, tenga la creadora los seguidores que tenga.
¿Cuánto cuesta un vídeo UGC en España?
No hay una tarifa oficial: depende del tipo de vídeo, de la experiencia del creador y de los derechos que compres. La cesión para anuncios pagados o para lanzarlo desde el perfil de la creadora lo encarece. Más detalle en cuánto cobra un creador UGC.
¿El UGC tiene que llevar «publi»?
Sí, cuando se publica en la cuenta de la creadora a cambio de dinero o producto. La indicación debe ir al principio y bien visible. Cuando la marca lo lanza como anuncio desde su cuenta, la plataforma lo etiqueta.
¿Cómo sé si el UGC está vendiendo?
Dale a cada creador y a cada vídeo un enlace rastreable, y mide las ventas en tu tienda en vez de en la plataforma de anuncios. Así ves qué vídeo y qué creador generan ingresos, tanto si el vídeo se publicó en orgánico como si corrió como anuncio.



